Panettone
Érase una vez, un apuesto y joven noble de Milán, Ugheto Atellani, quien amaba la cetrería. Su lugar favorito para volar sus halcones estaba cerca de la panadería de una familia pobre. Mientras estaba sentado bajo una higuera, esperando a sus aves, pudo ver a la bella hija del panadero, Adalgisa, trabajando. Ugheto se enamoró y no pudo soportar ver el objeto de su amor, trabajar tan duro por tan poco. El aristócrata se disfrazó de campesino y se ofreció a trabajar para el panadero de forma gratuita. Descubrió que le gustaba hornear pan; sin embargo, sentía que las toscas tortas de maíz que el panadero preparaba para Navidad no eran dignas de Adalgisa. Quiso ayudarlos y para comprar harina fina y los huevos a los que estaba acostumbrado como noble, Ugheto vendió sus queridos halcones. Agregó uvas secas y frutas confitadas. La noticia de la maravillosa propagación del pan y del panadero tuvo mucho éxito. Ugheto ...